"Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano". Benedicto XVI
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco

"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
Ven Espiritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida. Y renovarás el Universo. Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, danos el valor de confesarte ante el mundo para que se cumpla tu plan divino. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Publicidad

 photo Estudio-juridico-puricelli-pinel450x100_zpsdea8ab8a.gif

sábado, 15 de junio de 2013

Santos Vito, Modesto y Crescence, 15 de Junio


El culto a estos tres santos se remonta a tiempos muy antiguos; sus nombres aparecen en el llamado martirologio de San Jerónimo o Hieronymianum. Dieron su vida por la fe en la provincia romana de Lucania, en el sur de Italia.

La veneración a San Vito se extendió tanto por Alemania, que su nombre se incluyó entre los Catorce Santos Protectores y se le consideró como patrono especial de los epilépticos y de los afectados por esa enfermedad nerviosa llamada ‘Baile de San Vito’, tal vez por eso se le tiene también por protector de los bailarines y actores. 

Asimismo, se le invocaba contra el peligro de las tormentas, contra el exceso de sueño, mordeduras de serpientes y contra todo daño que las bestias pueden hacer a los hombres. A menudo se le representa acompañado de alguna fiera. 

San Vito, Modesto y Crescence, a los que se le atribuían poderes sobrenaturales, murieron por negarse rotundamente a rendir sacrificio a los dioses. Fueron sometidos a diversas torturas de las que salieron ilesos. Los mártires murieron en Lucania, agotados por sus sufrimientos.

De acuerdo a la leyenda, mártires bajo Diocleciano; su festividad, 15 de Junio. El primer testimonio de su veneración es ofrecido por el "Martyrologium Hieronymianum" (ed. De Rossi-Duchesne, 78: "In Sicilia, Viti, Modesti et Crescentiae").

El hecho que la nota está en los tres más importante manuscritos prueba que esto estuvo también en el ejemplar común de estos, lo cual apareció en el siglo quinto. El mismo Martirologio tiene bajo el mismo día a otro Vito a la cabeza de nueve mártires, con la especificación de lugar, "En Lucana", esto es, en la provincia Romana de aquel nombre en el Sur de Italia entre la playa Toscana y el Golfo de Taranto. 
Es posible que sea el mismo mártir Vito en ambos casos, porque solamente se dá el nombre del territorio, no de una ciudad, como el lugar donde el mártir fue venerado. Este testimonio de la veneración pública de estos tres santos en el siglo quinto prueba positivamente que ellos son mártires históricos. A pesar de eso no hay ningún informe histórico de ellos, ni de el tiempo o de los detalles de su martirio. Durante el siglo seis y siete una narrativa puramente legendaria de su martirio apareció lo cual fue basado en las leyendas, especialmente en la leyenda de Poitus, y ornamentada con las narraciones de fantásticos milagros. Esto aún existe en varias versiones, pero no tienen nada de valor histórico. 
De acuerdo a esta leyenda Vito fue un niño de siete años de edad (otras versiones lo ponen de doce años de edad), el hijo de un senador pagano de Lucana. Durante la era de los emperadores Diocleciano y Maximiliano, su padre buscó de todas la maneras, incluyendo varias formas de tortura, hacerlo a él apostatar. Pero él permaneció firme, y Dios lo ayudó de una forma maravillosa. El huyó con su tutor Modesto en una embarcación a Lucana. 

Desde Lucana el fue llevado a Roma para sacar un demonio el cual había tomado posesión de un hijo del emperador Diocleciano. Esto hizo, y aún, debido a que permaneció firme en la Fe Cristiana, fue torturado junto con su tutor Modesto y su niñera Crescencia. Por un milagro un ángel trajo de vuelta a los mártires a Lucana, donde ellos murieron por las torturas que habían soportado. 

Tres días después Vito se apareció a una distinguida matrona llamada Florencia, la cual encontró los cuerpos y los enterró en el sitio donde ellos fueron hallados. Es evidente que el autor de la leyenda ha conectado en su invención tres santos los cuales aparentemente sufrieron muerte en Lucana, y fueron primero venerados en ese lugar. La veneración de los mártires se esparció rápidamente por el Sur de Italia y Sicilia, como se muestra por la nota en el "Martyrologium Hieronymianum". 

El Papa Gregorio el Grande menciona un monasterio dedicado a Vito en Sicilia ("Epist.", I, xlviii, P.L., LXXXVII, 511). La veneración de Vito, el santo del grupo, también apareció tempranamente en Roma. El Papa Gelasius (492-496) menciona una capilla dedicada a él (Jaffé, "Reg. Rom. Pont.", 2nd ed., I, 6 79), y en Roma en el siglo séptimo la capilla de unos diáconos estaba dedicada a él ("Liber Pont.", ed. Duchesne, I, 470 sq.). 

En el siglo octavo se dice que las reliquias de San Vito fueron llevadas al monasterio de San Denis por el Abad Fulrad. Ellas fueron posteriormente presentadas al Abad Warin de Corvey en Alemania, el cual las trasfirió solemnemente a esta abadía en el año 836. 

Desde Corvey la veneración de San Vito se esparció hasta Westfalia y en los distritos orientales y del Norte de Alemania. San Vito es invocado, sobre todo contra la epilepsia, la cual es llamada la Danza de San Vito, y el es uno de los catorce mártires que otorga ayuda en situaciones de problemas. 

El es representado cerca de un caldero de aceite hirviendo, porque de acuerdo a la leyenda el fue lanzado dentro de un caldero, pero escapó milagrosamente. La fiesta de los tres santos fue adoptada en los Martirologios de los inicios de la edad media y es también recordada en el actual Martirologio Romano el 15 de Junio. Acta SS., June, II, 1021-1037; MOMBRITIUS, Sanctuarium, II, 349-351; (2nd ed.), II, 634-638; Catalogus codicum hagiograph., ed. BOLLANDISTS (Brussels), I, 11-12, 54-56; Mon. Germ. Hist.: Script., II, 576-585; Historia translationis s. Viti, ed. STENTRUP (Munster, 1906); Bibliotheca hagiographica latina, II, 1257- 1259; Supplementum (2nd ed.), 308-309; DUFOURCQ, Etude sur les gesta martyrum romains, II (Paris, 1907), 165-177; KESSEL, St. Veit, seine Geschichte, Verehrung und bildlichen Darstellungen in Jahrbucher des Vereins fur Altertumsfreunde im Rheinlande, XLIII (1867), 152-183; SCHILDGEN, St. Vitus und der slavische Swantovit in ihrer Beziehung zu einander in Programme (Munster, 1881). J.P. KIRSCH Transcrito por Michael T. Barrett Dedicado a Los Mártires Romanos Traducido al español por Ramiro Banda V.

Publicidad

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif

Publicidad

Construcción de salas de ensayo profesionales y Homestudios
Photobucket

Agencia Informativa Catolica Argentina (AICA)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Palabras de Juan Pablo II en la segunda visita pastoral a la Argentina año 1987

Las cosas por su nombre

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif