"Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano". Benedicto XVI
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco

"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
Ven Espiritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida. Y renovarás el Universo. Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, danos el valor de confesarte ante el mundo para que se cumpla tu plan divino. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

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domingo, 23 de septiembre de 2012

Temas Biblicos: Los símbolos de la serpiente

Juan Pablo II en el monte Nebo
En Occidente se habla de las serpientes de la envidia y de la calumnia, es decir, lenguas de serpiente, en Oriente, en cambio, este reptil está considerado como benéfico.

Su veneno forma parte de algunas preparaciones farmacéuticas. La célebre farmacia de San Salvador en Jerusalén guarda un vaso con la inscripción THERIACA, destinado a recoger el veneno de una víbora de Palestina.

No todas las serpientes son venenosas. En las Filipinas sólo seis de las 135 especies de serpientes conocidas inoculan veneno.

Animal sagrado en Oriente
En Oriente se aprecia a la serpiente por creerla en contacto con lo divino y está asociada a las nociones de vida y sabiduría. Es el animal más astuto, capaz de vivir entre las rocas, de trepar por los muros y de estar en contacto con las fuerzas misteriosas de la tierra. Cuando en primavera se escama parece que adquiere vida nueva. En la leyenda oriental de Gilgamesh, héroe asirio en búsqueda de la inmortalidad, es la serpiente la que roba el árbol de la vida y rejuvenece.

La serpiente en el Oriente Medio
El faraón de Egipto lleva sobre su tiara el uraeus, pequeña serpiente que era símbolo de la realeza. Esculapio, el dios de la medicina, se le ve representado por una serpiente cuyo veneno servía de medicina. Mercurio, el mensajero de los dioses, está figurado por un caduceo o vara, rodeado de dos serpientes, simbolos de la paz. El culto a la serpiente estaba extendido por todo el Oriente Medio.

La serpiente en la Biblia
El culto a la serpiente está atestiguado en el libro de los Números cuando el autor sagrado habla de la serpiente de bronce que los israelitas erigieron en el desierto:

“Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: “¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!”. Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrazadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: “Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes”. Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: “Fabrica una serpiente abrazadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado”. Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado. (Números 21, 4-9).

Es más el culto a la serpiente de bronce fue introducido en el Templo de Jerusalén, a la que se ofrecían sacrificios, y esto hasta la reforma de Ezequías quien “Hizo desaparecer los lugares altos, rompió las piedras conmemorativas, taló el poste sagrado e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta esos días los israelitas le quemaban incienso; se la llamaba Nejustán.” (2 Reyes 18,4).

En el relato biblico de la tentación de Adán y Eva aparece la serpiente que les promete la vida: “La Serpiente dijo a la mujer: “No, no morirán. Dios sabe muy bien que cuando ustedes comande ese árbol, se les abriran los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal”. (Génesis 3, 4-5).

Se dice que la serpiente es astuta, arum en hebreo. Arum es el término usado también en el libro de los Proverbios para describir al sabio (Pr. 12,16; 13, 16).

El episodio de la serpiente de bronce elevada por Moisés en el desierto está profundizado en el libro de la Sabiduría:
Incluso cuando se desencadenó sobre tu pueblo el furor terrible de animales furiosos, y ellos perecian por la mordedura de serpientes huidizas, tu ira no duró hasta el extremo.
A manera de advertencia, fueron atribulados por poco tiempo teniendo ya una prenda de salvación para que recordaran el mandamiento de tu ley; en efecto, aquel se volvia hacia ella era salvado, no por lo que contemplaba, sino por ti, el Salvador de todos.
Así demostraste a nuestros enemigos que eres tú el que libra de todo mal; ellos murieron por la picadura de langostas y moscas, y no se podía encontrar un remedio para sus vidas, porque merecían ser castigados por esos animales.
Pero contra tus hijos, ni siquiera pudieron los dientes de las serpientes venenosas, porque tu misericordia vino a su encuentro y los sanó
Para que se acordaran de tus palabras, eran aguijoneados y se curaban rapidamente, no sea que cayeran en profundo olvido y así quedaran excluidos de tu acción bienhechora.” (Sabiduría 16, 5-11).

La serpiente de bronce es llamada  “signo de salvación”. Sin embargo la literatura sinagogal precisa que no era la serpiente la que curaba, sino la fe de los que elevabana los ojos hacia el Padre celeste. En el Evangelio de San Juan la serpiente aparece en paralelo con la elevación de Jesús en la Cruz: “De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen el Él tengan vida eterna”. (San Juan 3, 14-15).
Una representación monumental de la serpiente de bronce se halla en el monte Nebo, en Jordania, lo que permite al peregrino de evocar este pasaje bíblico.

Símbolo ambivalente
La sarpiente es un símbolo ambivalente, pues puede estar considerada como animal salvador y como reptil maldito. Es símbolo de la astucia y al mismo tiempo de la salud. La serpiente se puede transformar en adversaria del hombre. Entre la serpiente y la mujer hay relaciones de enemistad después del pecado de Adán y Eva: “Y en señor dijo a la serpiente:… …Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre su linaje y el tuyo. El te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón” (Génesis 3, 15).
El autor del libro de la Sabiduría identifica la serpiente con el demonio, así como lo hace el Apocalipsis de Juan: “Y así fue precipitado el enorme Dragón, la antigua Serpiente, llamada Diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles”. (Apocalipsis 12, 9)
En fin, la valencia negativa de la serpiente se impuso en Occidente, olvidándose el significado positivo de este reptil.

P. Fréderic Manns
Estudio bíblico de la Flagelación (Tierra Santa)

Fuente: Revista Tierra Santa (Franciscanos) Nº 754 página 4 y 5 año 2002

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